Knocker-up / El despertador del siglo XIX

Mary_Smith

era una Knocker-up que ganaba seis peniques a la semana por disparar guisantes secos a las ventanas de los trabajadores para despertarlos.

Un Knocker-up (a veces conocido como knocker-upper, traducido al español “despertador”) fue una profesión en Inglaterra e Irlanda durante la Revolución Industrial y los años 1920, antes que los relojes despertadores fuesen asequibles. Este trabajo consistía en despertar a la gente para que pudieran llegar a tiempo a sus respectivos trabajos.

El knocker-up usaba una vara o palo corto para golpear en la puerta de las viviendas de sus clientes, o largo, generalmente hecho de bambú, para alcanzar ventanas o pisos altos. Algunos utilizaban una cerbatana. El pago era semanal, y el knocker-up no se retiraba de la vivienda sin estar seguro de que su cliente se había despertado.

Había grandes cantidades de personas haciendo este trabajo, especialmente en las grandes ciudades industriales como Manchester. Generalmente era realizado por hombres y mujeres ancianos, pero a veces los oficiales de policía se ganaban algún dinero extra realizando este trabajo durante sus rondas de madrugada.

Mary Smith y su hija Molly Moore utilizaban un tubo de goma que hacía de cerbatana mientras lanzando guisantes secos a las ventanas de sus clientes del East End de Londres. Se les pagaba unos céntimos por este trabajo y no dejaban una ventana hasta estar seguras de que su cliente había despertado. La hija de Mary Smith, Molly, se cree que fue la última Knocker-up de Inglaterra.

Fotografía de John Topham, 1931, del libro de Philip Davies Lost London: 1870 – 1945.

Fuentes: 1,2

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