La noche de los cristales rotos (Reichskristallnacht) / La época de lo peor

La Noche de los Cristales Rotos (en alemán: Reichspogromnacht, Reichskristallnacht o Novemberpogrome) o la Noche de los Cristales (en alemán: Kristallnacht) fue una serie de pogromos y ataques combinados ocurridos en la Alemania nazi y Austria durante la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938 y llevado a cabo por las tropas de asalto de las SA conjuntamente con la población civil, mientras las autoridades alemanas observaban sin intervenir.

La semana pasada se cumplieron 74 años de este infausto aniversario. Es famosa, por repetida, la frase de Karl Max de que si la historia se repite, la segunda vez sería en forma de parodia: “Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y otra vez, como farsa.” (Karl Marx, El 18 de Brumario de Luis Bonaparte). Tal vez fuera su forma de decir que la historia nunca se repetía. Parece claro que de este texto se deduce la sospecha de que la historia sea, antes que nada, un depósito de cosas malas que a nadie le gustaría que se repitieran. Y mucho más que una sospecha: casi diría que la convicción, mejor o peor disimulada, de que la historia sea La época de lo peor. Pero esa repetición paródica resulta poco probable en muchos, demasiados casos; por ejemplo: el bombardeo aéreo de poblaciones civiles y los campos de concentración y exterminio nazis, dos casos donde todo fue a peor, donde evidentemente actuó una espantosa lógica de lo peor que se sostenía y crecía en la lógica de la propia técnica del bombardeo y en la lógica de una biología eugenésica

Reichskristallnacht

Henrich Heine, el autor de “Los dioses en el exilio” tuvo el don de la profecía: “Allí donde se queman libros se acaba quemando también seres humanos”… “Dort, wo man Bücher verbrennt, verbrennt man am Ende auch Menschen” (Almansor, 1821).

También Karl Kraus, durante la primera de las grandes guerras mundiales, supo ver actos de grotesca crueldad entre los contendientes y prever así su catastrófica multiplicación o intensificación durante la segunda. Su célebre y espeluznante profecía: “¡Acabarán por hacer pantallas para lámparas con piel humana…!” resulta tan penetrante y perturbadora como lo que hizo oscuramente un maestro hasídico.

Ernst Jünger decía que hay lugares donde es Dios el único en llevar la cuenta de la víctimas … Los antiguos griegos reservaron el nombre de sabios – sophoi -a los hombres capaces de ver, de una sola ojeada, el número exacto de frutos de un árbol o de estrellas en el cielo … Conque decidme: ¿qué os parece mejor: contar o ser contados?

Fuentes: Wikipedia, <<Montones>>, en Arte y Terror, de Angel González García, (Mudito & Cia, 2008)

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